jueves, 30 de junio de 2011

Una, de entre un millón.

Hace poco, leí que con 50 años habremos conocido a lo largo de nuestra vida a unas veinte mil personas. Haciendo una regla de tres, obtuve que un joven de 17 años, habría conocido aproximadamente a 6800 personas. Pongamos, que la mitad de esas personas, es decir 3400, son hombres, y la otra mitad, mujeres.
Y supongamos que de esos 3400, solo un tercio están dentro del margen de edad en el que se incluyen todas las personas con las que podríamos tener una relación. Es decir, descartamos dos tercios, donde se encontrarían personas de las que nunca podríamos enamorarnos (familiares cercanos, ancianos…). Nos queda el siguiente número: 1133’3333… pero redondeando, pongamos unas mil.
De todas esas personas, nos enamoraremos de una sola… estamos hablando de 1/1000. Y a su vez, esa persona, se enamorará de una sola entre 1000. De esta manera, la probabilidad de que la persona de la que uno se enamora sea precisamente la persona que se enamora de uno, es según las matemáticas 1/1000 x 1/1000, lo que es igual a una posibilidad entre 1.000.000.Así que, si se diera esa improbable situación de poder estar con la persona que quieres, si el destino ignorase 999.999 otras opciones y convirtiera esa probabilidad que había entre un millón, en un hecho, en una realidad…
¿Qué sentido tendría no aprovecharla? ¿Qué más da lo que venga luego? ¿Qué importa lo complicadas que sean las circunstancias?






Si lo más difícil, lo que tenía una posibilidad entre un millón de ocurrir, ya ha ocurrido.


lunes, 27 de junio de 2011

¿Vienes conmigo?

Venga dí que sí.
Una sola palabra, hará que nuestras vidas cambien, a mejor, claro está.
Juntos, y para siempre, suena bien, como la frase de princesas,
fueron felices y comieron perdices.
Estoy seguro, y pongo la mano en el fuego, que cuando leas esto, estarás dudoso, pero que le vamos ha hacer, la vida es un juego, y hay que saber jugar, y yo, estoi jugando, jugando por tí.
Creo que en esta vida, debemos arriesgar para ganar, por eso, ya te dije, pero te digo,  ¡ te quiero, y te quiero, y te quiero !
Y sí, seré un pesado, un obsesionado, un inútil, bobo, imbecil, todo lo que tu me quieras decir, pero eso no cambia  que te siga queriendo, y que quiero que estés en mi vida.



Ven que vamos hacer un pacto, yo y tu sonrisa.

Te prometo no tener cambios de humor,prometo decirte todos días que te quiero, prometo quererte hasta que me duela, prometo no mirar a otros, prometo coger tu mano siempre que caminemos juntos, prometo llevarte el desayuno a la cama todos los días, prometo darte mis mejores noches, prometo despertarte a besos, prometo abrazarte cuando más lo necesites, prometo no enfadarme por tonterías, prometo dejarte que me hagas cosquillas, prometo decirte que eres mi mundo, prometo regalarte mis mejores sonrisas, prometo darte todo lo que desees , prometo hacer tus sueños en realidad, y tú a cambio quédate a mi lado siempre.



                                   Sí, te quiero, y no me importa ningún factor que impida que estemos juntos !

sábado, 11 de junio de 2011

Cuento de sentimientos.

Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
- ¿Jugamos al escondite?
La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó:
- ¿Al escondite?... ¿qué es eso?
- Es un juego -explicó la LOCURA
- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar uno hasta un millón mientras vosotros os escondéis y cuando yo haya terminado de contar, el primero de vosotros que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍA dió tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse, ¿para qué? si al final siempre la hallaban. La SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse.
- Uno, dos, tres... -comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino, la FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo, había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... ¿Un lago cristalino?, ideal para la BELLEZA. ¿El hueco de un árbol?, perfecto para la TIMIDEZ. ¿El vuelo de la mariposa?, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿Una ráfaga de viento?, magnífico para la LIBERTAD. Así, la GENEROSIDAD terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOISMO en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado y cómodo, pero sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO, se me olvidó dónde se escondió, pero eso no es lo importante.
Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todos los recovecos que hallaba, estaban ocupados. Hasta que divisó un rosal y enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
- ¡Un millón!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Teología. La PASIÓN y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró la ENVIDIA y, claro, pudo deducir dónde estaba el TRIUNFO. Al EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una valla sin decidir aún donde ocultarse.
Después de andar un poco más, los encontró a todos: al TALENTO en la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una oscura cueva, a la MENTIRA detrás del arcoiris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO, que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite. Pero el AMOR no aparecía por ningún sitio.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba dándose por vencida, divisó un rosal repleto de rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas y de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía qué hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la Tierra: 






EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.





miércoles, 8 de junio de 2011

Mira la vida ..




Que ya sabeis, no deis nada por perdido, 
porque un día, tendrás que ver como la vida biene y te sorprende :)