viernes, 10 de septiembre de 2010

No son amores imposibles, son amores improbables.

La Real Academia define la palabra imposible, como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder. Y define improbable como algo inverosímil, que no se funde a una razón prudente.
Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió.
Nadal desbancando del número uno a Federer.
El amor, las relaciones, los sentimientos… no se fundan en una razón prudente, por eso no me gusta hablar de amores imposibles, si no de amores improbables.



Cualquier cosa que valga la pena tener,definitivamente valdrá la pena pelear por ella.
Renunciar esta fuera de lugar.
Cuando se ponga difícil,es tiempo de pelear un poco más

3 comentarios:

  1. Me gusta mucho este texto, creo que lo habia leido por algun sitio pero me ha encantado recordarlo.
    :)

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  2. Graacias !
    puees este texto lo encontré en internet, y me guusto muchisimo 1
    unbeso !

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