jueves, 12 de agosto de 2010

Luchad por amor, por muy PROHIBIDO que sea.

¡Oh, soy un tonto afortunado! ~Romeo, Acto III de Romeo y Julieta.~

Y que razón llevaba.
Todo el mundo que ama y es amado es afortunado.
Nadie puede quitarnos el capricho de querer, de sentirse querido.
Para mí, una de las mejores historias de amor ha sido escrita por W. Shakespeare.
Romeo y Julieta. Una verdadera historia de amor que a todo el mundo le ha hecho soñar, le ha hecho viajar ala sociedad de aquel tiempo.
Amor prohibido, una rivalidad, un comienzo, un final.
  



~
Romeo: (Tomando la mano de Julieta)
Si con mi mano, por demás indigna
profano este santo relicario,
he aquí la gentil expiación:
Mis labios, como dos
ruborosos peregrinos,
están prontos, están prontos
a suavizar con un tierno beso
tan rudo contacto.
Julieta:
El peregrino ha errado la senda
aunque parece devoto.
El palmero sólo ha de besar
manos de santo.
Romeo:
Pues oídme serena mientras
mis labios rezan, y los vuestros
me purifican. (La besa)
Julieta:
En mis labios queda
la marca de vuestro pecado.
Romeo:
¿Del pecado de mis labios?
Ellos se arrepentirán
con otro beso. (Torna a besarla) 
-Fragmento de la escena V, acto I,
de Romeo y Julieta.-


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